Por qué escribo cuando escribo✍️

Un día como hoy hace 80 años nacía el hombre que cambiaría mi vida para siempre. Hoy quiero conmemorar a mi padre. Gracias a él, entre otras cosas, hoy quiero sentarme a escribir mis experiencias y vivencias en el mundo emprendedor. Hace 28 años, un señor llamado Osvaldo Vich se embarcó en una aventura junto a mi tan hermosa madre María Cristina Vidal. Juntos decidieron regalarme la oportunidad de vivir, juntos eligieron adoptarme, juntos sentados en una sala de espera del Hospital Pirovano esperaban a que mi, desde ese momento, tía Lía me trajera en brazos y me dieran la bienvenida al mundo.

Un mundo lleno de sorpresas y aventuras que juntos los tres supimos recorrer, con saltos, alegrías y tristezas como todos los mundos humanos. Un mundo con palabras de aliento, con retos, con anécdotas familiares contadas una y mil veces, con muñecos de regalos y valores para atesorar.

Mi papá es, porque sigue brillando en mi galaxia, un tipo bárbaro al que todos quieren, no hay quién lo deteste, y si lo hubiera es porque no lo conoce o porque es un boludo! adjetivo que mi viejo tanto odia pero que sin embargo, indirectamente, me enseñó que la vida está llena de boludos. Y saber llevarlos es el reto que tenemos en la vida. Mi viejo es muy sobre-protector y al mismo tiempo muy afectuoso, tanto que a veces molesta, pero molesta tiernamente porque con el tiempo aprendí que lo hace desde el corazón y el amor a su hijo. Mi viejo me iba a buscar al colegio para que veamos los partidos de Boca juntos, cuando Boca juega la libertadores y se superponía con mis clases. Mi papá es el que me espera despierto a que llegue, aunque llegue a las 2 am, para saber que estoy bien y para no irse a dormir sin darme las buenas noches. También es el primero que veo cuando me despierto, aún así tenga que despertarme a las 5am para dar un repaso a la bibliografía de mi examen. Y así tengo infinidad de anécdotas que contar y tantas características de mi viejo por describir, que ya lo haré en otra oportunidad.

Yo no lo ví, porque era chiquito o porque tan solo todavía no había llegado al mundo, pero mi papá enseñaba, fue profesor. Y no tengo recuerdo de haberlo hablado en profundidad, pero siento que algo de él se metió en mis venas, algo de ese espíritu docente se impregnó en mi piel. Osvaldo es muy duro a veces para explicar pero otras se sabe entender muy bien y claro, tiene sus días, bueno yo también. Yo también a veces soy duro y me molesto. Creo que de mi viejo me quedé con mucho, sus manías de gastar plata en tonterías, mancharme con salsa la ropa cuando como pastas como así también el valor de luchar y el trabajo duro para conseguir lo que deseo, muchas veces cuesta, pero él me enseño a romperme el lomo trabajando.

Por el camino de transmitir y enseñar es que comienzo este blog para poder transmitir mis vivencias en el mundo emprendedor, dar de mí para ayudar a mis pares y a los que recién comienzan.

🎋Brindo hoy por el comienzo de «Vive y Crea en Grande» y por el cumpleaños de mi viejo! Cada día quiero quiero ser un poco como él. Salud! 🥂

Entradas creadas 1

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Comienza escribiendo tu búsqueda y pulsa enter para buscar. Presiona ESC para cancelar.

Volver arriba